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Desde un punto de vista socio-sanitario, en el mundo “occidental” se han logrado importantes avances pero todavía están presentes grandes retos. Cuando los progresos en la educación y la sanidad han permitido vencer a la mayoría de las enfermedades transmisibles, que durante largas épocas de la historia de la Humanidad provocaron una elevada mortalidad, los cambios ligados al desarrollo y a los nuevos estilos de vida están produciendo la aparición de graves problemas de salud en forma de enfermedades crónicas no transmisibles: verdaderas pandemias que causan la incapacidad y la muerte de las personas antes de que se cumplan sus expectativas de vida (enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad, dislipemias, osteoporosis, ciertos tipos de cáncer,…).
En el año 1996 el Ministerio de Sanidad de los EEUU (Surgeon General), hizo público un informe elaborado por el Centro de Control de Enfermedades sobre actividad física y salud (Physical activity and health. A Report of the Surgeon General). Este informe marcó un antes y un después en la comprensión de la relación entre la actividad física y la salud, especialmente en los beneficios que supone adoptar una vida físicamente activa. Posteriormente, en el año 2004, la Organización Mundial de la Salud aprobó la Estrategia Mundial sobre Régimen Alimentario, Actividad Física y Salud. En ella identificaba, de un modo inequívoco, las principales causas del aumento en la prevalencia de las enfermedades crónicas no transmisibles; entre ellas, los malos hábitos alimentarios y la escasez de actividad física de los ciudadanos. Al mismo tiempo, exhortaba a todos los Estados para que tomaran las medidas necesarias que ayudasen a mejorar la situación.
Mantenerse físicamente activo es imprescindible para conservar una buena salud, retrasando la aparición de enfermedades y los efectos del envejecimiento. Además, nos permitirá gozar de una mayor capacidad funcional e independencia hasta edades más tardías. Por todo ello, es aconsejable promover estilos de vida activos entre la población: “más personas, más activas y con más frecuencia”.








